Sois muchos los que decís aborrecer la Navidad. Los villancicos, las lucecitas, los señores de rojo y blanco, la exaltación forzosa del buen rollo con tus familiares y compañeros de trabajo, Feliz Navidad (con la boquita pequeña...).
Pero creo que lo que verdaderamente molesta de esto es que se manifiestan complicaciones del mundo de los afectos. como bien dice Carmen Posadas, "la vida de muchos de nosotros se ha convertido en un ejercicio de malabarismos con muchas pelotitas que mantener en el aire al mismo tiempo"; padres, cuñados, tíos, amigos..."Y estas pelotitas se unen, por eso, muchos tienen alergia a la navidad, ya sea por la sobredosis de presencias o por las muchas ausencias"
No obstante, yo, desde aquí, quiero recordar el verdadero origen de la celebración de la Navidad y que todos deberíamos tener presente si somos consecuentes con nuestras creencias.
Feliz Navidad, Gruntal
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